EL ESPÍRITU DE LOS CAFÉS FILOSÓFICOS
En los Cafés Filosóficos se nos reunimos, un tema surge de la sala, el auditorio escucha con atención, algunos llegan con retraso de un mercado cercano, un moderador da la palabra, algunas intervenciones son elaboradas, otras mucho menos, pero cada uno se esfuerza en relacionarlas al TEMA DEL DÍA, resuenan los ruidos habituales del BAR: es una de tantas imágenes que hacen triunfar a los cafés filosóficos.
La paradoja más sorprendente es que en este ambiente, en ese lugar tradicional que es el bar con su desorden sonoro y visual, se han recreado por primera vez momentos de exigencia y de placer. Exigencia, por la atención prestada a lo es conforma la base de la filosofía: el paso de la opinión a la idea. Placer, puesto que la palabra directa y la reflexión individual reconquistan por un momento sus derechos perdidos en la "comunicación" que aleja a los unos de los otros. Así los CAFÉS SE CONVIERTEN EN EL LUGAR DONDE SE INTENTA UNA REFLEXIÓN EN COMÚN.
Lo que se ha intentado ahí es hacer FILOSOFÍA, y no vulgarización o historia de la filosofía. Se trata pues de un proceso complementario y de una naturaleza distinta al del INSTITUTO, LA UNIVERSIDAD O LA LECTURA en solitario. Es también una práctica que se dirige a todos: al café vienen todas las clases sociales mezcladas, de todas las edades, que filosofan juntos, creando así un intercambio cultural intenso. Todo pasa por la palabra, por el intercambio, imprescindibles para la reflexión. Pero no nos engañemos, el debate está dirigido, reconducido por un moderador y finalmente, queda construido un auténtico dossier sobre el tema. Al salir no lleva cada uno una carga filosófico importante, sino más preguntas que al entrar, lo que es señal de un buen intercambio. Es sin duda la causa de que cada semana nazcan nuevos cafés filosóficos. Y la lista dista de cerrarse...
Desde 1992, estos debates de filosofía tienen lugar en los bares por iniciativa de moderadores apasionados. A partir del primer debate en el Café de Phares en París, el movimiento ha tomado una gran amplitud (179 cafés en Francia y en una veintena de países extranjeros) . Este movimiento reviste múltiples intereses no sólo por la filosofía, sino también como aventura humana, teniendo en cuenta el impulso social que representa. Su particularidad y su riqueza residen en que los Cafés Philo son independientes y relacionados por una red de amistades filosóficas y de intercambios organizada por PHILOS.
Philos fue creada por el primer equipo Café Philo, el Café des Phares. Éste contribuyó directa o indirectamente en la apertura de cerca de la mitad de los cafés filosóficos que existen hoy en Francia y en el extranjero. Este equipo edita mensualmente la revista de los Cafés: Philos, que se va por su número 63.
La Asociación tiene oficialmente por objeto "promover la filosofía" haciendo emerger de los debates filosóficos en los bates, la publicación de la revista mensual, la realización de acontecimientos como los Encuentros internacionales de los Cafés Philo, que reúnen a todos los moderadores, de los debates en el Salón del Libro, o la operación "Filo-tabernas" durante las Fiestas en las Tabernas. El equipo reúne a miembros que tienen un concepto de la filosofía tendente a favorecer un doble movimiento: de la calle hacia la reflexión filosófica, y de los filósofos hacia la ciudad. Sus componentes se consideran pues en el corazón de la dinámica actual que pretende hacer que la FILOSOFÍA salga a la calle.
El FUNCIONAMIENTO DEL FILOCAFÉ.
LOS CAFÉS PHILO Y EL DINERO
Los Cafés Philos son por principio de acceso gratuito y por lo tanto no se puede cobrar una entrada, ni el dueño del bar puede exigir un mínimo de consumiciones. Sin embargo los participantes comprenderán que, puesto que se encuentran en un café para un debate, deben tomarse por lo menos...un café.
En cuanto a los animadores, el principio general es el de la benevolencia.
Puede ocurrir que un café o un organismo se ofrece a cubrir los gastos del moderador. Esto es perfectamente asumible.
Sin embargo no es deseable que el hecho de moderar o animar un debate se convierta en una empresa, ni incluso en un complemento a los ingresos del moderador.
En resumen, si no se quiere traicionar el espíritu de este movimiento, al verdadero asunto es: ¿Qué es un café filosófico?
MOMENTOS FILOSÓFICOS
Sócrates, fundador de la filosofía occidental.
Un Café Philo es un debate organizado en un bar, lugar público por excelencia. Tiende a establecer un intercambio filosófico a lo largo del cual todos pueden tomar la palabra. Se trata por tanto de inducir "momentos filosóficos", es decir del paso de la opinión al pensamiento, de dilucidar en común conceptos, descodificar juegos de sentido, bajo la forma de una reflexión colectiva sobre un tema.
La forma del Café Philo tiene sentido. Configura de alguna manera una democracia en pequeña escala en la que cada uno se interesa en aprender de los otros... Sus REGLAS MÍNIMAS son muy simples:
Así puede nacer un DEBATE FILOSÓFICO, puesto que hay una verdadera interacción social entre los participantes, a partir de una cuestión fundamental para el hombre (y por lo tanto controvertida). Naturalmente, es importante aunque difícil que cada uno se implique personalmente usando su inteligencia, es decir de un modo realmente elaborado, exigente. Al mismo tiempo nos enriqueceremos al escuchar las intervenciones y ver la confrontación de nuestras propias ideas con las de los otros, para contribuir a una cierta forma de búsqueda de la verdad. Como mínimo no esforzaremos en definir, distinguir, esclarecer los conceptos necesarios para la reflexión, analizar sus relaciones, dilucidar los entresijos de cuestión planteada.