
La velocidad y la duración de la natación están muy unidas: La natación a altas velocidades probablemente dura unos segundos, mientras que la natación a velocidades más bajas, puede durar indefinidamente.
Las Orcas son los mamíferos marinos más rápidos que hay. Alcanzan velocidades de hasta 30 millas por hora o 48.4 kilómetros por hora, pero la velocidad usualmente preferida oscila entre las 2 a 6 millas por hora o 3.2 a 9.7 kilómetros por hora. Son muy ágiles en el agua; cuando nadan en la superficie, lo hacen por muy poco tiempo: 30 segundos o menos.
Cuando una Orca exhala, el agua de mar que se ha depositado sobre
el orificio respiratorio, es expulsada hacia arriba junto con los gases
respiratorios. El agua del mar y el vapor de agua que se condensan en
los gases respiratorios, se expande en una ráfaga de gases y
agua que delatan la ubicación de las Orcas, como también
de las Ballenas.
Las Orcas tienen un período en el cual aguantan la
respiración mucho más tiempo que un humano, y cambian
más aire proveniente de los pulmones con cada respiro.

Grupo de Orcas
respirando
Las Orcas
acumulan una gran cantidad de la grasa de su cuerpo, en una gruesa
capa, que se encuentra justo debajo de la piel. Esta grasa aísla
a la Orca y le da forma a su cuerpo. También funciona como una
reserva de energía.
La temperatura del cuerpo de las Orcas es de 97.5 grados Fahrenheit o
36.4 grados Centígrados. Hay una dispersión de calor
desde la grasa hasta la piel del animal. El sistema circulatorio
de las Orcas está diseñado para conservar, disipar y para
mantener estable la temperatura de cuerpo.
Las
arterias el las aletas pectorales, aleta dorsal y en los extremos de la
cola están rodeadas de venas, de esta manera parte del calor de
la sangre que proviene de las arterias, es transferido a las venas, que
contienen sangre más fresca. Este concurrente intercambio de
calor ayuda a las Orcas a mantener estable la temperatura de su cuerpo.
Cuando una Orca se sumerge, la sangre es enviada lejos de la superficie de la piel, esta disminución de circulación, conserva el calor para el cuerpo. Si después de un prolongado ejercicio, o si el animal se encuentra en aguas cálidas, la Orca debe entonces perder calor.
En este
caso se incrementa la circulación de las venas cerca de la
superficie de la piel, en las aletas pectorales, la aleta dorsal y en
los extremos de la cola y disminuye en las venas que retornan la sangre
fresca al cuerpo. Así el calor excesivo es expulsado fuera del
cuerpo.
El cuerpo fusiforme de las Orcas y un reducido número de
extremidades, reduce la cantidad de áreas de la superficie del
cuerpo, que están expuestas al entorno. Esto ayuda a las Orcas a
conservar el calor del cuerpo.